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Qué ver en Zamora: románico, Duero, Toro, Sanabria y las Arribes

Zamora se asoma al Duero desde una peña y guarda más de una veintena de iglesias románicas en un casco antiguo que se recorre a pie. Es una buena base para conocer una provincia muy variada: el vino y la colegiata de Toro, el Lago de Sanabria, los cañones de las Arribes y las lagunas de Villafáfila. Aquí tienes lo esencial, cómo repartir los días y los avisos de 2025 y 2026.

La Catedral y su cimborrio

Se levantó en el siglo XII, en unos 25 años, y es la más antigua de las catedrales de Castilla y León. Su seña de identidad es el cimborrio: una cúpula gallonada, cubierta de escamas de piedra y rodeada de torrecillas, que se ve desde casi toda la ciudad. Se le atribuye influencia bizantina, y sirvió de modelo a la Colegiata de Toro y a la Catedral Vieja de Salamanca.

Por fuera, fíjate en la Puerta del Obispo, la única de sus portadas románicas que se conserva, y en la recia torre del siglo XIII. Dentro están la sillería del coro, del siglo XVI, y el Cristo de las Injurias, uno de los grandes crucificados del Barroco. El claustro se rehízo a finales del siglo XVI, después de que un incendio destruyera el original. El Museo Catedralicio, abierto en 1926, guarda una colección excepcional de tapices flamencos, como el de Tarquino Prisco, tejido hacia 1475, y los de la Guerra de Troya.

El castillo y las murallas

Junto a la catedral, en el extremo oeste de la peña, se alza el castillo. Tiene planta romboidal, vivió su mejor época en la Edad Media y reabrió en agosto de 2009 tras una restauración completa. Desde sus murallas se ven la catedral, el Duero y el Campo de la Verdad, donde el romancero sitúa el duelo por la muerte del rey Sancho II durante el cerco de la ciudad, en la que reinaba su hermana doña Urraca.

Zamora llegó a tener tres recintos amurallados, levantados entre los siglos IX y XIV. Siguiendo la muralla encontrarás:

La ciudad del románico

Zamora conserva más de una veintena de iglesias románicas y, según la Diputación, es la ciudad europea con más edificios románicos por metro cuadrado. Su casco antiguo es Conjunto Histórico-Artístico. Estas son las imprescindibles:

En los Barrios Bajos, junto al río, la iglesia de Santo Tomé acoge el Museo Diocesano.

El Duero: el Puente de Piedra y las aceñas

El Puente de Piedra es el más antiguo de los que siguen en pie en la ciudad. Es medieval, ya aparece en documentos del siglo XII y hasta el XIX tuvo almenas y dos torres defensivas. Durante siglos fue la única entrada a Zamora desde la otra orilla, y por cruzarlo se pagaba un impuesto, el pontazgo. Aguas abajo se ven los restos del Puente Viejo, arruinado en el siglo XIV.

Las aceñas son molinos harineros construidos en el propio cauce, con grandes ruedas verticales que mueve la corriente. En Zamora funcionaron durante más de mil años, y en el tramo urbano del Duero se conservan tres grupos:

Entre el río y la ciudad, el Centro de Interpretación de las Ciudades Medievales explica cómo se formaron las ciudades en la Edad Media y tiene un mirador sobre el Duero.

La Plaza Mayor, Viriato y el modernismo

En la Plaza Mayor están la iglesia de San Juan de Puerta Nueva y el antiguo Ayuntamiento, de 1504. Muy cerca, la Plaza de Viriato tiene la estatua del pastor lusitano, obra de Eduardo Barrón, el Parador, en el palacio de los Condes de Alba y Aliste, del siglo XV, y el Museo Etnográfico de Castilla y León.

Entre 1875 y 1930, Zamora vivió una segunda edad de oro de la arquitectura, y por ella forma parte de la Ruta Europea del Modernismo. Su gran protagonista fue Francesc Ferriol, formado en Barcelona con Domènech i Montaner, que fue arquitecto municipal de 1908 a 1916. Busca estas casas:

El Casino, de 1905, obra de Miguel Mathet, tiene también una fachada de aire modernista.

La Semana Santa

Es la gran fiesta de la ciudad y una de las más antiguas de España, con raíces en el siglo XIII. Es Fiesta de Interés Turístico Internacional desde 1986, y en 2015 fue la primera Semana Santa de España declarada Bien de Interés Cultural. Del Viernes de Dolores al Domingo de Resurrección salen diecisiete cofradías con más de 40 pasos, y lo que más impresiona es su austeridad y su silencio.

Esos días la ciudad se llena: reserva el alojamiento con mucha antelación.

Aviso: el Museo de Semana Santa cerró el 18 de septiembre de 2022 para construir uno nuevo, y en julio de 2026 seguía en obras, sin fecha de apertura anunciada. Mientras tanto, los pasos se reparten por iglesias del casco antiguo. Pregunta en la Oficina Municipal de Turismo (980 533 694) dónde se pueden ver.

Toro

A orillas del Duero, Toro fue sede real y lugar de Cortes entre los siglos XII y XVI, y conserva un casco antiguo lleno de iglesias y palacios. Su joya es la Colegiata de Santa María la Mayor, empezada hacia 1170 y terminada en el siglo XIII, con un cimborrio emparentado con el de la catedral de Zamora. Dentro está el Pórtico de la Majestad, una portada gótica labrada y pintada en el último cuarto del siglo XIII que conserva su color, con los ancianos del Apocalipsis tocando instrumentos musicales. En la sacristía, el museo guarda la tabla flamenca de la Virgen de la Mosca.

En 1476 se libró aquí la batalla de Toro, que los Reyes Católicos celebraron levantando San Juan de los Reyes, en Toledo. A unos 7 kilómetros, el castillo de Villalonso, del siglo XV, es uno de los mejor conservados por fuera de la provincia. Para la Colegiata y las iglesias, pregunta en la oficina de turismo de Toro (980 694 747) por los bonos y los días de apertura.

San Pedro de la Nave

En El Campillo, al noroeste de la capital, está una de las iglesias visigodas más valiosas que se conservan. Se levantó a finales del siglo VII y su planta mezcla la cruz griega con la de una basílica. Sus capiteles historiados, con Daniel en el foso de los leones y el sacrificio de Isaac, son excepcionales. Estaba a orillas del Esla, pero el embalse de Ricobayo iba a anegarla, y entre 1930 y 1932 se desmontó y se volvió a levantar piedra a piedra en su sitio actual, por empeño del historiador Manuel Gómez-Moreno. Es Monumento Nacional desde 1912. Para entrar hay que pedir la llave: pregunta antes en el ayuntamiento cómo hacerlo.

Las Arribes del Duero

En el oeste de la provincia, el Duero hace de frontera con Portugal y se encaja entre paredes de granito de más de 200 metros. Es el Parque Natural Arribes del Duero, declarado en 2002 y compartido con Salamanca. Su clima templado deja crecer olivos, almendros y viñas en bancales, con su propia Denominación de Origen, Arribes, y en los cortados crían buitres, águilas reales, alimoches y cigüeñas negras.

Aviso: el 29 de julio de 2026 empezó en Fermoselle un incendio que quemó más de 10.000 hectáreas en pocos días, dentro del parque y en sus alrededores. Obligó a desalojar catorce pueblos, como Pinilla, Fornillos, Formariz, Mámoles y Villar del Buey, y a confinar a los vecinos de Fermoselle y Fariza. El fuego bajó al cañón del Duero por la zona de Mámoles y se acercó al Tormes. A primeros de agosto quedó estabilizado y los vecinos ya habían vuelto a casa. No hemos podido confirmar el estado de los miradores ni de las sendas: antes de ir, pregunta en la Casa del Parque de Fermoselle (980 614 021).

El Lago de Sanabria y Puebla de Sanabria

El Lago de Sanabria es el mayor lago de origen glaciar de la península: unas 318 hectáreas y 51 metros de profundidad. Lo excavó una lengua de hielo en la última glaciación, y a su alrededor quedan más de veinte lagunas, valles y circos glaciares. Está protegido desde 1978 y hoy forma el Parque Natural Lago de Sanabria y Sierras Segundera y de Porto, que amplió sus límites en 2017.

Puebla de Sanabria, a las puertas del parque, es Conjunto Histórico y forma parte desde 2017 de Los Pueblos Más Bonitos de España. Sus calles empedradas, con casas de grandes balconadas y aleros, suben hasta el castillo que levantaron los condes de Benavente a mediados del siglo XV, hoy con museos y la oficina de turismo, y hasta la iglesia de Nuestra Señora del Azogue, del siglo XII.

Aviso: el 14 de agosto de 2025, un rayo provocó en Porto un incendio que cruzó el Parque Natural hasta su extremo opuesto. Quemó unas 12.600 hectáreas en Zamora, sobre todo matorral de las sierras de Porto y Segundera, y llegó a los valles de Vega de Conde y Vega de Tera. Obligó a desalojar catorce pueblos, entre ellos Ribadelago Viejo y Nuevo, San Martín de Castañeda y Vigo de Sanabria, y no se dio por extinguido hasta el 21 de octubre de 2025. El lago y los pueblos siguen recibiendo visitas, pero la alta montaña muestra la huella del fuego. No hemos podido confirmar el estado de las sendas de la sierra, como la de Peña Trevinca: antes de subir, pregunta en la Casa del Parque o mira la web de Patrimonio Natural. No hemos encontrado cupos ni reservas para el lago ni para la Laguna de los Peces, pero en verano hay mucha gente: llega temprano. En invierno, la nieve y el hielo pueden complicar la subida a la laguna.

La Sierra de la Culebra

Entre Aliste, Sanabria, La Carballeda y Portugal se extiende la Sierra de la Culebra, de relieve suave y poca altura: su techo es Peña Mira, de 1.243 metros. Es Reserva Regional de Caza y forma parte de la Reserva de la Biosfera Meseta Ibérica, compartida con Portugal. Es famosa por el lobo ibérico, con una de las poblaciones más numerosas de España, y en otoño por la berrea de los ciervos y por las setas.

Aviso: la sierra ha sufrido dos grandes incendios en pocos años. En junio de 2022 ardieron casi 25.000 hectáreas, más de 15.000 de ellas de arbolado, según el Ministerio para la Transición Ecológica. Del 11 al 15 de agosto de 2025, el incendio de Puercas quemó otras 6.500 hectáreas por el sur de la sierra, entre Aliste y Tábara, y obligó a desalojar nueve pueblos, según la Junta. Muchos montes siguen quemados o en recuperación: si vas a caminar o a buscar setas, pregunta antes en el ayuntamiento del pueblo por el estado de los caminos.

Villafáfila y Tierra de Campos

Al norte de la capital, en plena Tierra de Campos, las lagunas de Villafáfila son Reserva Natural desde 2006 y ocupan 32.682 hectáreas en once municipios. Son lagunas salinas y temporales, que crecen y menguan según la lluvia, en medio de un mar de cereal. Aquí vive una de las mayores poblaciones de avutardas del mundo. En invierno llegan miles de ánsares y patos, y en primavera abundan las aves limícolas. Los atardeceres son el mejor momento.

Cerca quedan el Monasterio de Moreruela, en Granja de Moreruela, una gran abadía cisterciense de finales del siglo XII con una cabecera espectacular, y Villalpando, que conserva dos puertas de su muralla y el castillo de los Velasco.

Benavente y Santa Marta de Tera

Benavente es la segunda ciudad de la provincia y un cruce de caminos por el que pasan la Vía de la Plata y el Camino de Santiago del Sur. Desde 1398 perteneció a los Pimentel, condes de Benavente.

Al norte, la Ruta Arqueológica de los Valles de Vidriales, Órbigo y Eria reúne dólmenes, poblados prerromanos y el campamento romano de Rosinos de Vidriales.

Aviso: en agosto de 2025, el incendio de Molezuelas de la Carballeda quemó unas 10.000 hectáreas en Zamora antes de pasar a León, y obligó a desalojar pueblos del Valle de Vidriales, como Ayoó de Vidriales y Congosta. Si vas a recorrer los Valles a pie, pregunta antes en la oficina de turismo por el estado de los caminos.

Cómo organizar la visita

Muchos monumentos cierran algún día a la semana y cambian de horario según la temporada. Confírmalos en la web de Turismo de Zamora o en la Oficina Municipal de Turismo (980 533 694) antes de ir.

Qué comer

Los platos más conocidos son el arroz a la zamorana, el bacalao a la tranca, el pulpo y la trucha a la sanabresa y los habones de Sanabria. Prueba también la ternera de Aliste, con Indicación Geográfica Protegida, el queso zamorano, con Denominación de Origen, y los garbanzos de Fuentesaúco. En Semana Santa son típicas las sopas de ajo, el «dos y pingada» del Domingo de Resurrección, que son dos huevos con jamón frito y pan tostado, y las aceitadas. De dulce, las cañas zamoranas y la tarta del Císter. Para beber, la provincia tiene tres denominaciones de origen de vino, Toro, Tierra del Vino de Zamora y Arribes, y una cuarta denominación protegida, Valles de Benavente.

Si tienes más días

En Aliste, junto a Portugal, Alcañices conserva cuatro cubos de su muralla, como la Torre del Reloj. Allí se firmó en 1297 el Tratado de Alcañices, que fijó la frontera con Portugal. En la Tierra del Vino, la iglesia de Arcenillas guarda once tablas del pintor Fernando Gallego, y junto al Esla quedan las ruinas de la fortaleza de Castrotorafe, Bien de Interés Cultural.

Las Arribes continúan en la provincia de Salamanca, con la cascada del Pozo de los Humos, de más de 50 metros, y siguiendo el Duero desde Toro se entra enseguida en la de Valladolid.

Campos de golf cerca

Si juegas al golf, aprovecha la escapada. En EntreGolf (www.entregolf.com) tienes la ficha de cada campo, con dónde está, su web y el tiempo de la semana, y puedes organizar gratis una partida con tus amigos y apuntar los golpes en el móvil.

Ubicación de los campos: © colaboradores de OpenStreetMap, como en EntreGolf.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo hace falta para ver Zamora?

Un día basta para la catedral, el castillo, las iglesias románicas y el Duero. Con dos días se añade Toro, y con tres o más, Sanabria, las Arribes o Villafáfila.

¿Se puede visitar el Museo de Semana Santa?

Ahora no. Cerró en septiembre de 2022 para construir un museo nuevo, que en julio de 2026 seguía en obras. Mientras, los pasos están en iglesias del casco antiguo: pregunta en la Oficina Municipal de Turismo dónde verlos.

¿Se puede ir a Sanabria y a las Arribes después de los incendios?

Sí. El incendio de Porto se dio por extinguido en octubre de 2025, y el de Fermoselle quedó estabilizado a primeros de agosto de 2026. Los pueblos reciben visitas con normalidad, pero hay zonas quemadas: pregunta en la Casa del Parque por el estado de las sendas antes de caminar.

¿Hace falta reservar para subir a la Laguna de los Peces?

No hemos encontrado cupos ni reservas. Se sube en coche desde San Martín de Castañeda hasta un aparcamiento. En verano llega temprano, y en invierno mira antes el estado de la carretera.

¿Cuándo es mejor ir a las lagunas de Villafáfila?

En invierno, cuando llegan miles de ánsares y patos, y en primavera, por las aves limícolas. Las avutardas se ven todo el año, y los atardeceres son el mejor momento. Lleva prismáticos.

Otras guías

Fuentes consultadas el 2 de noviembre de 2026: Turismo de Zamora (Ayuntamiento): Zamora, capital del románico · Patronato de Turismo de la Diputación de Zamora: la capital · Patronato de Turismo de la Diputación de Zamora: Toro, Guareña y Tierra del Vino · Patrimonio Natural de Castilla y León: Parque Natural Lago de Sanabria y Sierras Segundera y de Porto · Patrimonio Natural de Castilla y León: Parque Natural Arribes del Duero · Turismo de Castilla y León: Reserva Natural Lagunas de Villafáfila · Junta de Castilla y León: balance de los incendios de agosto de 2025 en Zamora. Los horarios, las entradas y las fechas pueden cambiar: confírmalos antes de ir.